Ayer miércoles, 24 de mayo, publiqué un nuevo artículo en El Aleph, mi blog de matemáticas en El País, en el que hablo sobre el teorema de la curva de Jordan.

Curvas que separan: fácil de entender, difícil de demostrar

En lo que se refiere a enunciados y demostraciones, el mundo de los teoremas matemáticos es de lo más variado. Los hay con enunciados cortitos y enunciados largos, y los podemos encontrar con formulaciones muy claras y sencillas de explicar y con formulaciones bastante complejas. Y en lo que se refiere a las demostraciones, hay de todo: bellas, farragosas, cortitas, insufriblemente largas, geométricas, analíticas…Lo que decíamos, de todo.

El caso es que en matemáticas todo resultado propuesto se tiene que demostrar para que se considere correcto. Pero es cierto que algunos teoremas son tan claros e intuitivos que parece que no necesitan demostración para afirmar su veracidad. Hoy vamos a hablar de, posiblemente, el caso más claro y representativo de este tipo de resultados: el teorema de la curva de Jordan. El enunciado de este teorema es de lo más simple, intuitivo y sencillo de explicar y comprender, pero, por contra, las demostraciones que se conocen de él son largas, complejas y técnicas o necesitan de utilizar alguna teoría muy avanzada.

Y añado los enlaces a artículos anteriores que no he publicado aquí en Gaussianos:


Os dejo también el enlace a la página de Gaussianos en la que voy recopilando todos los artículos que he publicado en El Aleph, por si os habéis perdido alguno y queréis leerlo. Como sabéis, el día de publicación habitual es el miércoles. Muchas gracias a todos.


Esta entrada participa en la Edición 8.4 del Carnaval de Matemáticas, que organiza el blog Matemáticas cercanas.

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