Muchos de nosotros conocemos una buena cantidad de matemáticos antiguos. Algunos son clásicos, como Pitágoras (si en realidad existió este curioso personaje), pero la mayoría son más cercanos en el tiempo, podríamos decir que del siglo XIII en adelante: Fibonacci, Fermat, Euler o Gauss, por citar algunos.

Pero pienso que los matemáticos más importantes de los últimos tiempos, los más cercanos a nosotros, son desconocidos para muchos (sin ir más lejos, a mí me pasa). Cierto es que hay algunos muy famosos, como Kurt Gödel, Grigori Perelman o Benoit Mandelbrot, pero hay muchos otros importantes, aunque menos conocidos para la mayoría. Algunos han aparecido ya en Gaussianos, como Vladimir Arnold, George Dantzig o Stephen Smale, y otros, espero, aparecerán más adelante. Hoy os voy a presentar a uno de estos últimos, uno de los grandes matemáticos modernos: Michael Atiyah.

Michael Francis Atiyah es un matemático británico nacido en 1929 que pasa por ser unos de los matemáticos más importantes del siglo XX y de lo que llevamos del XXI. Sus contribuciones se centran principalmente en Geometría y Topología, siendo las más importantes la creación, junto a Friedrich Hirzebruch, de la denominada en Topología teoría K y el teorema del índice de Atiyah-Singer, demostrado junto a Isadore Singer, y muy relacionado con el número de soluciones independientes en ecuaciones diferenciales.

Michael Atiyah

Michael Francis Atiyah

La cantidad de academias matemáticas de las que Atiyah ha sido miembro es bastante significativa, lo mismo que la importancia de las mismas. Por nombrar algunas, tenemos la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, la Real Academia Sueca, la Leopoldina de Alemania, la Academia de Ciencias de Francia, la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales de España, la de Rusia, la de China, la de India…y unas cuantas más.

Y como no podía ser de otra forma, Michael Atiyah ha sido galardonado con los principales premios internacionales relacionados con las matemáticas. En 1966 fue galardonado con la Medalla Fields por la creación de la teoría K, por una generalización del teorema del punto fijo de Lefschetz y por el teorema de Atiyah-Singer. Por este último recibió en 2004, junto a Singer, el premio Abel. A estos dos premios, los más importantes en matemáticas internacionalmente hablando, hay que añadir multitud de distinciones, como la Royal Medal y la Copley Medal, ambas de la Royal Society (de la que además fue Presidente de 1990 a 1995). También es Honoris Causa de multitud de universidades, entre las que se encuentran Bonn, Saint Andrews, Cambridge, Edimburgo, Salamanca, Politécnica de Cataluña, Oxford, México o Hong Kong, por citar unas cuantas. En la actualidad está retirado y es profesor honorario de la Universidad de Edimburgo.

Como podéis ver, estamos ante una leyenda viva de las matemáticas de nuestra época, y de cualquier otra. Uno de esos matemáticos cuyo nombre será recordado para siempre y cuyos trabajos serán ampliamente estudiados por sus contemporáneos. Como dice el título, uno de los más grandes matemáticos de nuestra era.


¿Y por qué se me ha ocurrido hablar sobre él ahora? Porque Michael Atiyah está en España. Hoy, de las 9:50 a las 10:40, el señor Atiyah pronunciará la conferencia De Pitágoras a Perelman en la ceremonia de Clausura del Centenario de la Real Sociedad Matemática Española en el edificio del Senado en Madrid (en el último Boletín de la RSME, el Boletín 292 (pdf), encontrareis información al respecto). Y si no ha ocurrido nada imprevisto yo asistiré a la misma. Ciertamente una gran oportunidad para escuchar a uno de los grandes.


Fuentes y enlaces donde profundizar:

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