Mucho se está hablando estos días sobre el examen de Matemáticas II de la Prueba de Accesos a la Universidad en la Comunidad Valenciana. Resumiendo un poco, los alumnos se han quejado de la (supuesta) excesiva e injustificada dificultad del examen, y por ello han pedido, a través del Sindicato de Estudiantes, que se anule la calificación de esta prueba (vamos, que eliminen el examen). Esas quejas han llegado a los medios de comunicación, que al ver «carnaza» han decidido hacerse eco sin informarse antes de manera detallada sobre si las quejas tienen sentido o no.

Solución del A.1.c

Solución del apartado c) del ejercicio 1 de la Opción A del examen.

Yo ya he expresado mi opinión sobre el tema en mi cuenta de Twitter. El primer tuit que publiqué sobre ello fue éste:

A partir de él, y de las interacciones de otras personas, se ha generado una interesante conversación que podéis ver en las respuestas a ese tuit y a otros que he publicado después.

Pero Twitter es, como sabéis, algo limitado en lo que a espacio se refiere. Así que he decidido escribir unas líneas aquí para comentar mi opinión sobre todo este asunto.

Para que quede claro desde el principio: no entiendo ni las quejas tan amargas ni tamaña indignación, y ni mucho menos entiendo que se pida la eliminación del examen. Es posible que las dos opciones del examen de este año sean más difíciles que las de otros años, pero más por tener ejercicios un poco más largos y porque algunos enunciados había que meditarlos un poco más que en otras convocatorias. Pero de ahí a pedir su eliminación por una dificultad «fuera de lugar»…como que no.

De todas formas, la extensión del examen tampoco es desmesurada contando con que tenían hora y media para realizarlo. Viendo tantas quejas por lo largo que era, yo mismo me puse ayer a hacer una de las opciones (la Opción A concretamente) y tarde 37 minutos (en uno de los tuits que publiqué dije que 27, pero fue un error al teclear). Y os aseguro que fui a un ritmo normal. Por eso no entiendo que se diga que ha habido profesores que han tardado más de una hora en hacer una de las opciones…

…lo que me lleva a otra cosa que escuché ayer en las noticias en TV. Una profesora decía que llevan sin dar el teorema de Rolle desde 1981, y que básicamente era una injusticia que hubiera caído este año porque hacía mucho que no caía. A mí me parece muy discutible ese argumento (imagino que no seré el único), pero es que, gracias a este tuit de @asitnof, he visto que en el acta de la reunión de coordinación de octubre de 2018 aparece explícitamente el teorema de Rolle como contenido que se mantiene de años anteriores:

Ah, y todo esto teniendo en cuenta que en la PAU sólo tiene tres bloques: álgebra, geometría y análisis. En otras comunidades como Castilla-La Mancha (donde yo trabajo) o Madrid (según me han comentado por Twitter), además entra el bloque de probabilidad.

Por cierto, podéis ver el acta completa en este enlace.

Os dejo también el examen de este año 2019:

Después de leer unas cuantas noticias sobre el tema, verlo en los informativos de TV y analizar diversas opiniones aparecidas en redes sociales, me da que el problema principal es la comparación con el examen del año pasado, que fue vergonzosamente sencillo (bajo mi punto de vista, impropio de una prueba de acceso a la universidad para estudiantes de bachillerato de ciencias). No estudiamos matemáticas, sino que estudiamos para el examen de matemáticas preparándolo con ejercicios tipo y dejando de un lado todos los contenidos del temario que no vemos en algún examen de hace poco, y así pasan estas cosas.

Y luego, en vez de asumir que no hemos preparado el examen de la manera adecuada, nos quejamos amargamente y montamos la mundial en redes sociales y metiendo a los medios de comunicación para que amplifiquen nuestro mensaje. Porque, además, sabemos que los medios (quizás no todos, pero sí muchos) entrarán al trapo sin informarse demasiado, ya que les estamos dando polémica, carnaza. Porque mi examen es más difícil que el de la comunidad de al lado, así que no estoy en igualdad de condiciones y puede que alguien de esa comunidad me quite mi plaza en la universidad porque saque más nota…pero de eso me acuerdo ahora. El año pasado, cuando me pusieron un examen que era un regalo, todo estaba bien.

Por cierto, a continuación tenéis el examen del pasado año 2018 para que podáis comparar. Espero vuestras opiniones en los comentarios:

Creo que todo esto tiene que ver con que, en general, las nuevas generaciones son menos responsables en relación con su propio trabajo y, además, tienen cada vez menos tolerancia a la frustración. En el momento en el que nos encontramos una dificultad, en vez de asumir responsabilidades nos quejamos y pataleamos. Al menos eso es lo que veo yo desde hace ya bastante tiempo, y hechos como éste no hacen más que reforzar ese pensamiento. No sé si me lloverán los palos por esta opinión, pero es lo que pienso y, por cierto, contra lo que intento luchar cada día en mis clases.

Dicho esto, voy a comentar otras cuestiones que han aparecido a raíz de estas quejas. La primera de ellas es el tiempo. Básicamente, el temario es muy largo (aunque, como he dicho antes, en la Comunidad Valenciana sólo entran tres bloques) para el tiempo del que se dispone. Bajo mi punto de vista eso es cierto, tanto en la Comunidad Valenciana como en las demás, pero no es un problema de este año, sino de siempre. De toda la vida se ha ido justísimo con el temario del curso previo a la PAU, e incluso se ha tenido que seleccionar temario (no dar algunas cosas para poder profundizar en otras que se consideran más importantes). Evidentemente, eso conlleva un riesgo: que te pregunten algo que no has estudiado. En ese caso lo único que puedes hacer es lamentarte por tu mala suerte, pero no veo lógico quejarte como se han quejado en este caso.

Y la segunda es la unificación de las pruebas. Ahora se pide que las pruebas sean iguales en todas las comunidades para evitar «injusticias». ¿Podría ser una solución? Puede ser, aunque yo no tengo claro si estoy a favor o en contra de la unificación. Ahora, lo que sí tengo claro es que no nos podemos acordar de estas cosas solamente cuando nos vienen mal dadas. Vamos, que deberíamos ser capaces de asumir que, según nuestra opinión, algo es justo o injusto independientemente de la manera en la que nos afecte.

Esto me recuerda a lo que pasó el año pasado en las Oposiciones de Secundaria (en las que, por cierto, yo saqué la plaza). Se montó un revuelo enorme porque muchos opositores decían que habían suspendido injustamente, que llevaban muy bien preparados los temas y que recibieron notas muy bajas, que se había hecho una criba injustificada…Yo no digo que, en algunos casos, no se puntuara bajo a algunos opositores, pero después de enterarme de algunas cosas por parte de miembros de tribunales dejo algunas de esas quejas en suspenso. Pongo tres ejemplos:

  • En el tema de Límites y Continuidad, hubo gente que donde debía escribir la definición de continuidad de una función en un punto escribió la definición de derivada de una función en un punto. El resto del tema estaba bien. ¿Qué nota le pondríais?
  • En el tema de Límites y Continuidad, hubo gente que donde debía escribir el teorema de Bolzano escribió, precisamente, el teorema de Rolle. El resto del tema estaba bien. ¿Qué nota le pondríais?
  • Hubo gente que escribió un tema muy bueno, en algunos casos se podría decir que excelente, pero que tenía del orden de 50 ó 60 faltas de ortografía. ¿Qué nota le pondríais?

Repito, no digo que ése fuera el caso de todos los opositores que se quejaron, pero quizás algunas de esas quejas vinieran de gente que no es consciente de haber metido la pata tanto como en los casos que describo arriba. Y, hablando de esto de las oposiciones de 2018, todos los opositores con los que hablé en su momento (repito, TODOS) consideraban que tenían una nota acorde con el tema que habían escrito. Quizás esto no sirva como dato objetivo para aplicar a todos los implicados en el proceso, pero al menos a mí me parece interesante.


Seguro que me dejo muchas cosas que comentar en relación con todo este tema, pero creo que ha quedado más o menos clara mi opinión al respecto. Ahora me gustaría que vosotros dejarais la vuestra en los comentarios de esta entrada, que voy a finalizar con un artículo que Juan Ignacio Pérez escribió en 2016 en relación con un caso de quejas parecido que ocurrió en País Vasco: Un examen digno. Cuando lo leáis entenderéis por qué lo suscribo letra a letra.

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