Por desgracia, en el mundo no son pocas las personas que se ven como “uno más”, que sienten que no tienen nada que les haga destacar de manera positiva o que, directamente, se ven como alguien prescindible. En realidad, es posible que todos nos hayamos sentido así en alguna ocasión, pero para muchos no pasa de ser algo puntual o temporal. Los casos en los que esto se convierte en habitual, en el día a día, son los más complejos y son los que quiero que tengáis en mente.

La clave en todos ellos es que, en realidad, no es que no se tengan cualidades destacables, sino que simplemente no se han buscado con suficiente ahínco o son tan poco habituales que la mayoría no es capaz de percibirlas y apreciarlas como se merece.

Podríamos comparar la búsqueda de características interesantes en las personas con hacerlo en el mundo de los números. Por ejemplo, el de los números naturales. Sí, los naturales, los de toda la vida, los que nos sirven para contar cuántos días faltan para el próximo fin de semana o para decir cuántos bolígrafos azules tenemos en el estuche.

Entre esos números, hay algunos muy destacables. Por ejemplo, el 10, que es la base de nuestro sistema de numeración decimal (si no sabes por qué contamos en base 10, mírate las manos). O el 2, que es el único número par que es primo. Vaya, el único…

Por empezar por el principio, miremos al 0. ¿Hay algo que lo haga único? Pues sí: es el único número natural que no hace nada al sumárselo a otro. Vamos, que 2+0=2, 3+0=3, y así sucesivamente. El único.

Tenemos después al 1. ¿Será único por algo? Pues mira, también: es el único número natural que tiene exactamente un divisor, que resulta ser el propio 1. Sí, el único.

Del 2 ya hemos hablado. ¿Y el 3? Pues, por ejemplo, es el único número natural que es igual a la suma de todos los números naturales menores que él: 0+1+2=3. Eso es, el único.

¿Y qué pasa con el 4? Entre otras cosas, es el único número natural que es igual tanto a la suma como a la multiplicación de los dos mismos números: 2+2 es 4 y 2·2 también es 4. Efectivamente, éste también es único.

Y podríamos seguir con el 5 (hay exactamente 5 sólidos platónicos), el 6 (es el primer número perfecto), el 7 (el primer polígono regular que no se puede construir con regla y compás tiene 7 lados) … Todos ellos, únicos.

Avancemos un poco. ¿Es especial el 37? Pues ya me diréis: todos los números de tres cifras iguales (111, 222, etc) son múltiplos de 37, y además pueden calcularse multiplicando 37 por la suma de sus cifras. Un par de ejemplos:

\[ \begin{matrix} 111=37·(1+1+1)=37·3 \\ 444=37·(4+4+4)=37·12 \end{matrix} \]

¿Será interesante el 123? Responded vosotros tras leer esto: tomamos un número natural cualquiera que tenga tres cifras o más y contamos cuántas son pares, cuántas impares y cuántas cifras tiene. Por ejemplo, el 7298 tiene dos cifras pares (2 y 8), dos impares (7 y 9) y cuatro cifras. Ahora, formamos un número de tres cifras con esas cantidades: un 2 por las dos cifras pares, un 2 por las dos impares y un 4 por sus cuatro cifras. Nos queda el 224.
Haced lo mismo con ese 224: 3 pares, 0 impares y 3 cifras, quedando el 303. Ahora, lo mismo con el 303: 1 par, 2 impares y 3 cifras, llegando al 123. Y ahora con el 123: 1 par, 2 impares y 3 cifras, volviendo al 123, del cual nunca saldremos. Podéis empezar con el número que queráis (con tres cifras o más), siempre llegaréis al 123. No me podréis negar que es un número realmente único.

¿Y el 3435? Pues resulta que, si elevamos cada cifra a ella misma y sumamos, el resultado es exactamente 3435:

\[ 33+44+33+55=3435 \]

Quitando los casos evidentes del 0 y el 1, este 3435 es el único número natural con esa característica.

A todos les podemos encontrar algo que los hace relevantes. Un momento … ¿seguro que a todos? Cualquiera podría pensar que, si vamos analizando número a número, igual llega un momento en el que nos encontramos uno que no tiene ninguna propiedad que lo haga interesante. Pero pensemos un poco: ¿no sería eso mismo, el hecho de ser el primero al que todavía no se le han encontrado propiedades interesantes, lo que convertiría a ese número en único? Insisto: no es que no las tenga, simplemente no se le han encontrado todavía, y eso lo convierte automáticamente en un número único.

Pues sí, todos los números naturales, todos sin excepción, son especiales, interesantes y únicos por alguna razón.
Volviendo al comienzo, quizás tú, que has leído este texto, conozcas a alguien que se siente de esa forma, que se siente como alguien cualquiera sin nada llamativo; quizás tú, que sigue leyendo este artículo, seas una de esas personas. Pues para ti principalmente escribo estas líneas, para que veas que, al igual que los números, todos tenemos algo que nos hace destacar, algo que nos hace ser interesantes y especiales. Que nunca se te olvide. Solamente necesitamos encontrarlo o, en ocasiones, hacer caso a las personas que nos rodean y nos quieren, ya que ellos son los que mejor nos conocen y los que verán con más claridad eso que nos convierte en únicos.


Este texto es el artículo completo que he publicado este año 2026 en la revista de San Valentín del centro en el que trabajo en la actualidad, el IES Comendador Juan de Távora de Puertollano. Os dejo otros artículos que he publicado en dicha revista en años anteriores:


La imagen principal ha sido creada con el Gemini.

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