Que un matemático sea galardonado con un premio científico no es demasiado habitual (aunque en los últimos tiempos lo es más que antes), posiblemente porque no hay muchos premios científicos importantes y conocidos que suelan premiar a matemáticos y puede que también porque de siempre ha costado ver la importancia de las matemáticas, y de la investigación matemática, en el presente y el futuro de nuestra sociedad.

Por ello, que cuatro matemáticos haya sido galardonados nada menos que con un premio Princesa de Asturias es un hito dentro de nuestra materia. Eso mismo es lo que ha ocurrido esta semana: Ives Meyer, Ingrid Daubechies, Terence Tao y Emmanuel Candès han sido galardonados con el Premio Princesa de Asturias de Inestigación Científica y Técnica 2020.

¿Por qué se han llevado estos matemáticos un premio tan prestigioso? La respuesta corta puede ser este párrafo que puede leerse en la web de la Fundación Princesa de Asturias:

Yves Meyer (francés), Ingrid Daubechies (belga y estadounidense), Terence Tao (australiano y estadounidense) y Emmanuel Candès (francés) han realizado contribuciones pioneras y trascendentales a las teorías y técnicas modernas del procesamiento matemático de datos y señales. Estas son base y soporte de la era digital –al permitir comprimir archivos gráficos sin apenas pérdida de resolución–, de la imagen y el diagnóstico médicos –al permitir reconstruir imágenes precisas a partir de un reducido número de datos– y de la ingeniería y la investigación científica –al eliminar interferencias y ruido de fondo–.

Una respuesta un poco más larga tiene que ver con la teoría de ondículas (wavelets en inglés), que permite dividir imágenes y sonidos en objetos matemáticos más pequeños (y manejables) con los que podemos capturar ciertas irregularidades de los mismos. Esto nos permite, por ejemplo, eliminar ruido e interferencias y realizar compresiones sin apenas pérdida de calidad. Fueron Ives Meyer e Ingrid Daubechies los pioneros en esta teoría (de hecho, Meyer ya se llevó el Premio Abel 2017 gracias a estas ondículas), complementada más adelante por los estudios de Terence Tao y Emmanuel Candès relativos a la teoría del compressed sensing, teoría que permite la reconstrucción eficiente de datos dispersos basados en muy pocas mediciones. Las aplicaciones de todo esto son muchísimas y muy importantes: procesamiento de imágenes, reconocimiento de voz, múltiples campos de la medicina, geofísica, astrofísica…

Para terminar, os dejo esta frase del jurado del premio que creo que resume perfectamente lo que han conseguido estos cuatro monstruos matemáticos:

Las técnicas matemáticas de Meyer, Daubechies, Tao y Candès han logrado “visualizar lo que no podemos ver y escuchar lo que no podemos oír”.

Más información en Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2020, en la web de la Fundación Princesa de Asturias, de donde también he tomado la imagen de los premiados.


Esta entrada participa en la Edición 11.4 del Carnaval de Matemáticas, que en esta ocasión organiza Javier Cayetano desde Rincón Didáctico – Matemáticas.

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